21 may 2008

La Edad de Oro

El bandoneonista Aníbal Pichuco Troilo (1914-1975)Músicos como Pascual Contursi, Juan D´Arienzo, Juan Carlos Cobián, Julio De Caro, Osvaldo Fresedo, cantantes como Ignacio Corsini, Sofía Bozán, Rosa Quiroga, Agustín Magaldi, integraron lo que se conoció como la «nueva guardia» del tango en aquella época.

La del cuarenta fue una década dorada para el género, que se interpretaba ya en locales nocturnos de lujo, cuyos ambientes alimentaron a su vez a los letristas, que en sus versos contraponían el lujurioso cabaret y los desbordes de la vida nocturna a la infancia en el arrabal, paisaje éste que adquirió entonces ribetes míticos de paraíso perdido.

Grandes orquestas, como las de Osvaldo Pugliese, Aníbal Troilo (1914-1975), Carlos Di Sarli, Juan D´Arienzo, Horacio Salgán (1916-), actuaban a la vez en los cabarés del centro y en salones barriales, y, con ellos, creció enormemente la industria discográfica en la Argentina. Letristas de gran vuelo —Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi, Enrique Cadícamo, Cátulo Castillo— dieron al tango composiciones inolvidables, signadas por la amarga crítica de costumbres (Discépolo), el matiz elegíaco y las metáforas inspiradas en grandes poetas (Manzi, Castillo), la recurrente pintura de ambientes sofisticados con resonancias del poeta modernista Rubén Darío (Cadícamo). Notables cantantes de la época fueron el Polaco Goyeneche, Ángel Vargas y Edmundo Rivero.
(Gentileza Wikipedia)

13 may 2008

“La cumparsita”, el himno del Río de la Plata, cumple 90 años


El famoso tango comenzó como un tema instrumental totalmente olvidado, hasta que Contursi y Maroni escribieron la letra


El tango más famoso cumple nueve décadas de vida. Se trata de “La cumparsita”, el inolvidable tema creado en abril de 1917 en Montevideo por Gerardo Matos Rodríguez. Con la solicitada participación musical del pianista argentino Roberto Firpo, quien fue el primero en hacerla conocer, “La cumparsita” alcanzó insuperables niveles de difusión mundial.

La historia.


El célebre tango nació como una marcha para una mascarada estudiantil, mezcla de la Facultad de Medicina y la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay en el carnaval de 1916. Su nombre, menguado primero en “Cumparsita”, fue transformado después en “La cumparsita”. Matos Rodríguez se la llevó al pianista Roberto Firpo, que actuaba en el café La Giralda (Palacio Salvo) en Montevideo. La marcha debía ser convertida en tango, proceso en el cual intervino también Carlos Warren, y hasta se le tuvo que añadir una sección, que le faltaba. Firpo utilizó para ello parte de un tango instrumental suyo, “La gaucha Manuela”. En la Giralda, queda dicho, fue estrenada con una breve notoriedad inicial y un pronto olvido. Llegó a tener dos grabaciones en esa época. La primera fue la de la orquesta de Firpo, en rigor, un cuarteto con él al piano. Pero el disco apareció anunciado recién en agosto de 1917. La otra, de la que se dice a menudo, erróneamente, que es la primera grabación fue la de la orquesta Alonso Minotto, armada al solo efecto de grabar discos, en Victor. Data del 8, 9 o 10 de mayo de 1917. En Buenos Aires la tocó por primera vez Firpo en el café Iglesias, sin la autorización de Matos Rodríguez (que había vendido la partitura por unos pocos pesos a la Editorial Breyer, cometiendo el error de su vida). No menos accidentada es la historia de su letra. Hasta 1924 “La cumparsita” fue un tango instrumental “totalmente olvidado”, según el juicio del experto Marambio Catán. Precisamente, por carecer de letra, no era ejecutado por las orquestas de entonces que acompañaban el auge del llamado tango-canción.



Finalmente, Pascual Contursi y Enrique Maroni le escribieron una letra, a la que llamaron con el primer verso: “Si supieras”. Es la que registra en disco Carlos Gardel en 1924, para Odeón. Aquí comienza la historia del éxito de “La cumparsita”, el tango más grabado de todos los tiempos, el más representativo, el que todo el mundo reconoce de inmediato. Sin embargo, es también el más polémico, ya que su fecha precisa de creación aún sigue dividiendo las aguas del tango.

Gentileza de AbcTango

12 may 2008

El Tango: Cafés y Sitios de Baile


"Entre fines y comienzos del siglo, pulularon por Recoleta y Palermo algunos de los lugares más célebres del tango"

Las Romerías

... Entre los más antiguos sitios donde se tocó y se bailó el tango figuran las romerías, denominadas "carpas" por el pueblo, sencillamente porque se bailaba bajo los toldos.Fueron célebres durante el siglo XIX las romerías de Santa Lucía, en Barracas, donde el clarinetista Juan Pérez estrenó su tango Dame la lata, que hacía referencia a las fichas de prostíbulo. Otras muy concurridas fueron las romerías de la Vírgen del Pilar, junto a la iglesia del mismo nombre, también conocidas como Carpas de la Recoleta, para las que Angel Villoldo compuso sus tangos iniciales antes de que despuntara el siglo XIX.

Las Academias
... Las academias eran otros de los lugares donde se cultivaba el tango. Se trataba, simplemente de cafés atendidos por camareras. Algunas de ellas fueron las ubicadas en Solís y Estados Unidos, Pozos e Independencia, Plaza Lorea o la llamada de Carmen Varela. No fueron un invento porteño, ya que también las hubo en Montevideo, donde fue célebre la San Felipe, en la que entonó sus tangos iniciales Pepita Avellaneda.

Los Peringundines
... Después de las academias aparecieron los peringundines, cuya denominación derivaba de perigordín, danza de orígen francés que cultivaban los genoveses. Y así se llamaron estos sitios porque sus propietarios, al menos en un principio, eran italianos, detalle que delatan sus nombres: Scudo d'Italia (Corrientes al 1300, donde luego funcionó el Teatro Apolo), Stella di Roma (Corrientes y Uruguay, también conocido como Baile de Pepín), Casa de Provín (Corrientes y Talcahuano) y otros llamados Roma, Benevolenza y nombres por el estilo. Todos quedaban en el entonces denominado barrio de Corrientes, que a fines del siglo XIX era la zona prostibularia de Buenos Aires.

Los Casinos
... También por aquellos días florecieron los casinos, como el de Gireben (de la calle Cangallo) donde el popular dibujante Enrique Stein captó por vez primera una escena de baile de tango, en 1877, y la dejó registrada en el papel. Qué diferencia había entre academias, peringundines y casinos? Apenas el nombre. En todos ellos se bailaba el tango y se ejercía el comercio más viejo del mundo, lo cual resultaba natural en una ciudad con una enorme mayoría de habitantes masculinos, a causa de la inmigración.

Las Casitas
... El baile tanguero también se practicaba en las "casitas" que, como los anteriores, eran lugares con bailarinas. Algunas de estas casas eran burdeles finos -como los que la muchachada farrista bautizó "Las perras", "Las Ñatas" o "El Chorizo"- que fueron ubicados en los alrededores de Junín y Lavalle, por ordenanza municipal, entre 1909 y 1919. Otras eran salas de baile, que solían ser alquiladas por personajes pudientes. Varias de ellas fueron inmortalizadas por el tango. Por ejemplo, la casita de Laura (Laurentina Monserrat) de Paraguay 2512, donde actuaron Vicente Greco o el dúo Gardel-Razzano o la de María la Vasca (María Rangolla), de Carlos Calvo 2721, donde Rosendo Mendizábal estrenó su tangazo El entrerriano, en 1897. Ambas fueron exhumadas por Mario Batistella en la letra de ¡No aflojés!: "Vos fuiste el rey del bailongo/ en lo de Laura y la Vasca."

Los Cafés
... Entre fines y comienzos de siglo, pulularon por Recoleta y Palermo algunos de los lugares más célebres del tango. Algunos de ellos eran el Palais de Glace, que aún subsiste en Avenida del Libertador y Eduardo Schiaffino; el Armenonville, ubicado en Avenida Alvear (hoy Libertador) y Tagle y próximo a él, el Pabellón de las Rosas, al que José Felipetti dedicó el vals homónimo. En pleno Parque 3 de Febrero se levantaba "lo de Hansen" (restaurante del Parque 3 de Febrero; luego Café Tarana) cuyas puertas abrió en 1875 Juan Hansen, a metros de Avenida Sarmiento, frente a las vías que pasaban por lo que es hoy la Avenida Figueroa Alcorta. Alli cerca, estaba también El Tambito, conocido asímismo como El Kiosquito y Kiosco Casares).

... Los cafés han sido una verdadera infinidad y en muchos de ellos estaba el palquito para la orquesta. Fueron Los Inmortales, así denominado porque los bohemios que lo frecuentaban comían salteado y sin embargo, no morían; Los Angelitos, en la esquina sudeste de Rivadavia y Rincón, al que Cátulo Castillo dedicó el tango homónimo; El Tortoni, en Avenida de Mayo 829, el más antiguo de la ciudad fundado en 1858 que dió lugar a su célebre peña, por la que pasaron Gardel y García Lorca.

El Cabaret
... A partir de cierto momento de la década de 1910, apareció el cabaret, toda una institución en la difusión del tango y fuente de inspiración de muchas de sus letras. Suman una extensa lista de la que mencionaremos el Royal Pigall, que la empresa del Armenonville abrió en Corrientes y Esmeralda; el Maipú Pigall, el Casino Pigall, ambos de la calle Maipú, el Montmartre, Corrientes 1436.
... Hoy subsisten algunos antiguos cafés, como el Tortoni, en cuya bodega se sigue cultivando el tango. Desde hace algunas décadas, han aparecido tanguerías como El Viejo Almacén, Michelángelo, Caño 14 y otras. Y últimamente con el reverdecimiento del tango bailado, los sitios de baile han vuelto a invadir Buenos Aires, como cuando el género estaba en gestación.

Gentileza de Argentina y Japón

Postales tangueras


Más postales en: El vericueto

Premios Carlos Gardel 2008


Nuevamente el evento que une a lo mejor de la musica Argentina en una celebracion sin igual. Sin dudas el artista del año fue Andrés Calamaro quien se consagró con el premio Carlos Gardel de Oro, luego de cosechar 5 premios, por el disco del año "La Lengua Popular" y tambien como Mejor álbum artista de rock, Mejor Videoclip por "Carnaval de Brasil", Mejor Diseño de Portada y Mejor Canción por "5 Minutos más (minibar)".
Mas informacion y ganadores en Premios Carlos Gardel.

11 may 2008

MUJERES DE TANGO

Desde las primeras horas del tango, las mujeres estuvieron presentes en los espacios de esta cultura en marcha, en particular en el canto. Así es que, Lola Membrives, Azucena Maizani, Rosita Quiroga, Mercedes Simone, se casaron el tango y le dieron sus voces y sus almas.
Para la mayoría de la gente, sobre todo fuera de la Argentina, el nombre de Carlos Gardel representa la imagen del cantante de tango. Mucho más tarde el público europeo descubrirá una voz de mujer la de Susana Rinaldi.
Si bien antes de los inicios del tango-cancion, que se data con Mi noche triste en la voz de Gardel en 1917, encontramos cantantes hombres y mujeres, entre éstas: Pepita Avellaneda, Flora de Gobbi, Linda Thelma y otras, debemos situarnos después del éxito de Gardel para hablar de la historia del canto en el tango. Éste produjo un número increíble de cantantes. Es normal, ya que la palabra es muy importante en su seno. La población porteña, en muy fuerte proporción compuesta de inmigrantes europeos de fresca data así como de hombres que venían de la campaña, tenia la necesidad de comunicar, decir lo que sus tripas contenían, deseos, recuerdos, expectativas, lágrimas y risas.
Los tiempos de gran evolución popular del tango, de afirmación en el espacio de la ciudad, Buenos Aires, corresponden al éxito que tiene el baile, que eran animado por orquestas en las cuales el cantante era una parte fundamental.
Así decenas de voces, espléndidas voces de distintos registros, surgían y encantaban al público. Después de los primeros cantantes: otros poblaron los espacios tango: Fama, Maida, Chanel, Beron, Fiorentino, Chanel, Castillo. Puis Angelito Vargas, Julio Sosa, Jorge Sobral, Raul Lavié...
¿Y las mujeres? y bien, ellas estaban presentes pero no en los bailes. Ahora bien el baile implicó al tango durante más de dos décadas. Encontramos en esas épocas grandes figuras femeninas, algunas extremadamente populares, como Libertad Lamarque y Tita Merello. Pero cantaban en teatros o en películas, y a veces en público. El contacto era diferente, lo que no impidio que algunas sean figuras muy apreciadas del público tanguero.
Seguir la historia de las cantantes de tango nos permite explorar y conocer otras zonas de esta cultura. El baile fue demasiado importante en el imaginario colectivo, sobre todo fuera de la Argentina. Así pues, a parte Piazzolla, el público que se interesa escucho hablar de Gardel, de Canaro, Pugliese, Di Sarli.... , pero poco o nada de Virginia Luque, Rosanna Falasca o Alba Solis, entre otras.
Sólo recientemente se ven sobre los escenarios cada vez más cantantes femeninas, a veces que viven en el país donde se producen (como en Franciacon Sandra Rumolino, Susana Blazko, Haydée Alba, Debora Russ y otras más), y aquéllas que se produjeron en espectáculos, como Lidia Borda, Adriana Varela, Susana Rinaldi.

Hoy el lugar de las mujeres en el tango es más importante que en otras épocas. ¿Qué debemos deducir de esto? Probablemente que ellas ocuparon espacios de expresión más abiertos, más libres. Los cantantes, a partir de los años '30 se encontraron sobre todo cantantes de baile y sólo en los años '60 escuchaba a un Julio Sosa un público casi ajeno al tango y que sobre todo no lo practicaba.
Después de Mercedes Simone que puso un pié y su voz en un medio naciente, muy masculino, un poco canalla, las cantantes ocuparon otras escenas que la del baile y allí se impusieron. Como lo dijimos, fue en la pantalla TV y en teatros que Lamarque, Merello y muchas otras, alcanzaron la gloria.
Luego de los años '60 las mujeres ocuparon el espacio del tango para decir la época y la sociedad que las rodeaban. La gran artista, poeta y cantante, Eladia Blázquez aportó una aire fresco al tango, diciendo la modernidad de su ciudad y su país, con una voz renovada, con una poesía innovadora y comprometida. Las mujeres son probablemente las que más han pegado a la realidad histórica y/o social de la Argentina.
Una Adriana Varela o una Rosanna Falasca, incluso incorporando en sus repertorios tangos tradicionales, aportan otro enfoque, otra relación entre escucha y tango. Y Amelita Baltar, la segunda esposa de Astor Piazzolla que popularizó las poesías de Horacio Ferrer, este poeta tan importante en la nuevas maneras de decir la musica ciudadana.
Actualmente cantantes como Julia Zenko, Lidia Borda tanto y tanas otras talentosas jovenes, revisitan el tango y lo restauran, libres de no tener que cantar sobre todo para el baile, pero de las que a veces encuentramos sus voces en el espacio del milonga.
La riqueza y el nuevo enfoque que las voces de las mujeres aportan a esta cultura que tanto nos gusta son muy claros y muy importantes.
No olvidamos el talento de una Virginia Luque, que en los años TV, cuando se hacia raro el baile, canto un tango bien tradicional, un tango de baile para un público que no bailaba y que era mayoritario a escucharla. Gracias a ella, como a unJulio Sosa, la canción tango, incluso tradicional siguió siendo viva.
Y la gran Maria Graña que realizó un trabajo muy importante en la canción, con un repertorio tradicional invitando artistas, músicos y cantantes, dando otro estilo a los grandes temas del tango, y recientemente con un trabajo más actual, en plena renovación.
Las cantantes en el tango nos ofrecen una lectura muy extensa del recorrido de esta cultura que supo crecer y seguir siendo creativa y fuerte, incluso cuando necesito atravezar tiempos de vacas flacas. Esta cultura que toca, sin embargo, tanto sensibilidades en el mundo. No sé si se puede decir que el lugar que la mujer conquistó en la sociedad occidental favoreció el lugar de la cantante en el tango. Probablemente hay allí algunas causas. Pero pienso que se puede decir que la sociedad más bien machista de entonces dejó poco lugar a la mujer en el baile, pero no asi en el cine o en el teatro, donde ocupo lugares destacados. Lo que nos parece nos revela la presencia de las mujeres en la canción tango es su correspondencia con el contexto sociológico, y puede ser porque al haber sido menos dependientes del espacio de la baile, ellas han navegado mejor a traves de los tiempos en que éste estaba en su peor momento.
Fieles al tango, seguramente quisieron tener su lugar, ser aceptadas en este universo que eligieron y amaron, ellas estuvieron muy próximas a todas las formas de poesías que han venido a decir el hoy. Se impusieron, se instalaron, y sin duda alguna permanecerán adelante de la escena para aun un buen trecho de historia.
He aquí una breve discografía que quiere ser solamente un enfoque y un descubrimiento parcial, pero significativo y representativo.
Discografía:
Rosanna Falasca: Los tangos de mi ciudad y mi gente
www.musicargentina.com/fr/cd-tango-ecouter/los-tangos-de-mi-ciudad-y-mi-gente.html
Ada Falcon: Tangos y valses
www.musicargentina.com/fr/cd-tango-danser/tangos-y-valses-ada-falcon.html
Maria Graña: Maria
www.musicargentina.com/fr/cd-tango-ecouter/maria-grana.html
Libertad Lamarque: 100 años
www.musicargentina.com/fr/cd-tango-danser/libertad-lamarque-100-anos.html
Virginia Luque: Virginia
www.musicargentina.com/fr/cd-tango-danser/virginia.html
Tita Merello: Con el tango en el alma
www.musicargentina.com/fr/cd-tango-danser/con-el-tango-en-el-alma.html
Suana Rinaldi: A Homero Manzi
www.musicargentina.com/fr/cd-tango-ecouter/a-homero-manzi.html
Sandra Rumolino: Automne
www.musicargentina.com/fr/cd-tango-ecouter/automne.html
et: Por la vuelta
www.musicargentina.com/fr/cd-tango-ecouter/por-la-vuelta.html
De musicargentina.com
(Es una aportación de Guillermo Dorado para "Tango en Jerez")

7 may 2008

LA GUARDIA VIEJA

Los más antiguos compositores e intérpretes de tango que se conocen aparecieron en las dos primeras décadas del siglo XX. En el Museo de la Partitura Histórica (de Rosario) se encuentra el primer tango registrado como tal, La canguela, de 1889. El primer tango con autor conocido es El entrerriano, de Rosendo Mendizábal, publicado en 1898. Ángel Villoldo, Roberto Firpo y Francisco Canaro fueron famosos y populares autores e intérpretes de tango.
En aquellos años, en los que los hijos de familias ricas llevan a París el tango que habían aprendido en su frecuentación de los lupanares, comienza una nueva era para el género, con el aporte de músicos mejor preparados y la incorporación de letras evocativas del paisaje del suburbio, de la infancia y de amores contrariados.
La canción de tango comenzó a interpretarse desde 1850, pero no era tal porque el estilo vocal estaba ligado a la habanera y tangos españoles, sin una personalidad tanguera definida. Los cantantes de entonces no eran profesionales ni tampoco se conocía la voz del tango. El tango se cantaba como tango milongueado y las versos eran picarezcos, lo que escandalizaba a la alta sociedad porteña. Los cantantes de que se habían destacado en la primera decada de 1900 fueron Angel Villoldo, Linda Thelma, Lola Membribes y Alfredo Gobbi entre otros. Los primeros éxitos de aquel tango fueron "Hotel Victoria", "El porteñito" y el gran suceso "La morocha" de 1908. En Buenos Aires había gran cantidad de cantores que interpretaban estilos nacionales, zambas y chacareras.
Carlos Gardel (de nacionalidad discutida entre argentina, uruguaya o francesa) es el mejor y el más recordado cantante de tango de los años veinte y treinta. Muchos de los temas que interpretaba los compuso él mismo y encargó sus letras a su inseparable compañero Alfredo Le Pera. Gardel, que comenzó su carrera en comités políticos de los suburbios fabriles de Buenos Aires, cantó en París y en Nueva York, filmó varias películas en EE. UU. y murió en un accidente de aviación en Medellín (Colombia). Entonces se convirtió en un mito para los rioplatenses.

"Arráncame la vida" por Libertad Lamarque

3 may 2008

Se estrena en Madrid el musical argentino "Tanguera"


El musical 'Tanguera' es una historia de amor narrada a través del tango de arrabal ambientado en un Buenos Aires marginal de principios del siglo XX. La historia: Una jovencita francesa Giselle (Gabriela Amalfitani) llega al Puerto de la Esperanza con promesas de casamiento y felicidad. Allí se encuentra con un rufián, Oscar Martínez Rey, que cortará sus ilusiones convirtiéndola en 'Milonguita', la estrella de un cabaret. Pero su amor imposible, Lorenzo, un criollo soñador, testigo y partícipe del nacimiento del Tango le intentará ayudar a salir de ese mundo. De esta manera, el tango abrirá el combate en un escenario de prostíbulos y duelos.
Nota interesante: los bailarines impartirán clases de tango durante su estancia en Madrid.
Lugar: Nuevo Teatro Alcalá (Madrid)
Fechas: Comienza el 30 de abril y durará tres semanas .
Para comprar tu entrada: Pincha aquí
Para más información: http://www.tanguera.com/

29 abr 2008

ALLÁ POR EL NOVECIENTOS: Villoldo, partituras, grabaciones y el bandoneón

Poco antes de que comenzara de Primera Guerra Mundial en 1914 el Emperador de Alemania, Guillermo II prohibió que los oficiales prusianos bailaran el tango si vestían uniforme. El órgano oficial del Vaticano, L'Osservatore Romano, apoyó abiertamente la decisión en los siguientes términos:

"El Kaiser ha hecho lo que ha podido para impedir que los gentilhombres se identifiquen con la baja sensualidad de los negros y de los mestizos (...) ¡Y algunos van por ahí diciendo que el Tango es como cualquier otro baile cuando no se lo baila licenciosamente!. La danza Tango es, cuanto menos, una de aquellas de las cuales no se puede de ninguna manera conservar ni siquiera con alguna probabilidad la decencia. Porque, si en todos los otros bailes está en peligro próximo la moral de los bailarines, en el tango la decencia se encuentra en pleno naufragio, y por este motivo el emperador Guillermo lo ha prohibido a los oficiales cuando éstos vistan uniforme."

23 abr 2008

MANUAL PARA CABALLEROS (comportamiento en la pista de baile)

Los códigos milongueros forman parte de la cultura tanguera. Si bien todo buen milonguero conoce y respeta ese acuerdo tácito que rige en la pista de baile, nunca está de más recordar estos códigos que también forman parte de la esencia del tango.
En ocasiones el ansia de lucirse hace que muchos bailarines olviden estas simples reglas y opten por desplegar un aparatoso bagaje de pasos (en algunos casos también acrobacias), que no hacen más que estorbar al resto de los concurrentes. Para éstos y para todos aquellos que recién se inician en estas lides, va esta breve síntesis sobre los códigos de convivencia en una pista de tango:

1) El tango es un baile de desplazamiento en que se circula en dirección contraria a las agujas del reloj. Si vas a pararte para realizar una figura o careces de la pericia necesaria para mantener el ritmo de circulación, acércate al centro de la pista. Caminar por la periferia presupone que vas a mantener tu velocidad y dirección de movimiento.

2) Nunca adelantes a una pareja por su derecha, a no ser que haya espacio suficiente. Es el ángulo muerto de la visión del hombre, a quien le tapa la cabeza de su pareja, y no sabrá que estás ahí, con el riesgo que supone que se mueva o gire a la derecha y choquéis.

3) No indiques a tu pareja que realice boleos o ganchos altos. Si haces un boleo, que sea bajo y bien marcado. Y las mujeres que no se dejen llevar por el arrebato del momento, es recomendable contener el boleo.

4) No hagas movimientos bruscos o imprevistos. Está permitido sorprender a tu pareja con tus improvisaciones, pero no sorprendas nunca al resto de parejas que hay en la pista; ellas deben saber siempre hacia dónde vas.

5) Las figuras no siempre cuadran con cualquier ritmo ni con cualquier orquesta. Estudia qué figuras son acordes a la versión de cada tango y no trates de hacerlas sólo porque quieres demostrar tus conocimientos.

6) Si ya comenzaste una figura y descubres que por las circunstancias de la pista se te cierra el espacio, no te empeñes en acabarla; una norma de cortesía que los demás reconocerán, será interrumpirla y dejarla para mejor ocasión.

7) Salvo que la pista esté muy vacía, nunca avances de espaldas. Tu pareja no siempre podrá ver por encima de tu hombro y aún así le puede no resultarle fácil frenarte si hay un obstáculo.

8) Adáptate siempre a la capacidad de tu pareja. Si baila peor que tú (o eso crees), no la obligues a realizar movimientos que la puedan hacer sentirse incómoda. Si baila mejor, no intentes lucirte: haz lo que sabes. Vale mucho más un tango bien bailado, con sentimiento, aunque sea con pasos sencillos, que un tango con grandes figuras y adornos, a destiempo, o mal realizados.

9) Trata de no hablar durante el baile. El que dirige debe escuchar y sentir el ritmo. Ella deberá seguirte participando del mismo sentimiento. Para conocerse está el espacio entre pieza y pieza. Y, desde luego, jamás des lecciones teóricas sobre cómo bailar. Es la manera más rápida de que te odien.

10) Acompaña a tu pareja hasta su asiento al final del baile. Y, por supuesto, dale las gracias, aunque en tu fuero interno te estés diciendo que no la vas a volver a sacar en tu vida.

11) Procura que no te abandone el desodorante durante el baile. Si transpiras mucho lleva un desodorante de repuesto. Una visita al baño, y como nuevo.

12) El tango se baila cara a cara, por lo tanto es conveniente conservar un aliento fresco. Nunca está demás llevar pasta dentífrica o alguna menta.

Fuente: Lic. Marcelo O. Castelo - Revista Argentango (Buenos Aires)

PREHISTORIA DEL TANGO

El tango apareció en el Río de la Plata y sus zonas de influencia, en la segunda mitad del siglo XIX en el marco socio-cultural de las grandes oleadas migratorias de los más variados orígenes internos y externos, que recibió entonces esa región. Buenos Aires, Montevideo y Rosario se disputan ser el lugar en el que nació. Otros puertos fluviales como Campana y Zárate también registran antiguos antecedentes tangueros. Se trató de una música eminentemente popular, rechazada y prohibida por las clases altas y la Iglesia Católica, por lo que se desarrolló en los barrios pobres de los suburbios (los arrabales), los puertos, los prostíbulos, los bodegones y las cárceles, donde confluían los inmigrantes. Allí se fueron fusionando libremente las formas musicales más diversas (candombe, payada, milonga, habanera, tango andaluz, polca, vals, etc.), provenientes de los orígenes más diversos (africanos, gauchos, hispanos coloniales, indígenas, italianos, judíos, alemanes, andaluces, cubanos, etc.), hasta formar el tango. Se estima que la transición duró alrededor de cuarenta años para afianzarse como un género plenamente constituido en la última década del siglo XIX.
En 1857, el músico español Santiago Ramos compuso uno de los primeros temas de aire tanguero que se conozca, Tomá mate, che, un tango con letra rioplatense pero con arreglos musicales de estilo andaluz. El tema formaba parte de la obra El gaucho de Buenos Aires, estrenada en el Teatro de la Victoria.
En 1874 se ha documentado el primer tango que alcanzó difusión popular masiva. Se trata de El Queco, también de estilo musical andaluz, con una letra sobre las «chinas» (las mujeres argentinas de origen indígena o africano) que trabajaban de prostitutas en los burdeles.
En 1876 se hizo muy popular un tango-candombe llamado El merenguengué, que se convirtió en éxito en los carnavales afroargentinos que se celebraron en febrero de ese año.
En las décadas del ochenta y del noventa se multiplicaron los tangos, la mayoría de origen prostibulario: La clavada, La franela, El serrucho, Con qué tropieza que no dentra, Qué polvo con tanto viento, Colgate del aeroplano, Déjala morir adentro, Va Celina en la punta, Concha sucia, La concha de la lora («lora» era el término utilizado para referirse a las prostitutas europeas), entre otros.
Se interpretaba con violín, flauta y guitarra. El bandoneón, que le dio forma definitiva al tango, recién llegaría al Río de la Plata allá por el 1900, en las valijas de inmigrantes alemanes. No existen partituras de esta etapa originaria, porque los músicos de tango de entonces no sabían escribir la música y probablemente interpretaban sobre la base de melodías existentes, tanto de habaneras como de polkas. La primera de la que existe registro es La Canguela (1889) y se encuentra en el Museo de la Partitura de la Ciudad de Rosario.
Los títulos procaces pueden ser consultados en un anexo especial. Varios años después, a partir de los años treinta, los gobiernos militares y autoritarios, prohibieron las letras y títulos procaces, por lo que la mayoría de ellos desaparecieron, mientras que otros fueron reescritos, como el famoso Concha sucia, que fue reescrito por Francisco Canaro como Cara sucia.

22 abr 2008

EL PRIMER MONUMENTO AL TANGO

Quién puede dudar de que el fuelle es el alma del tango y que se tenía ganado un reconocimiento? ¿Quién puede dudar de que el tango merecía un monumento?
El Comité Pro-Monumento al Tango y el Gobierno porteño instalaron, en Azucena Villaflor y Avenida de los Italianos, el Monumento al Tango, una escultura en acero inoxidable con la forma de un fuelle, en clara alusión al bandoneón.Antes de llegar al lugar donde ya se luce, de cara al Río de la Plata, el Monumento fue protagonista de una recorrida a lo largo de la avenida Corrientes, la calle tanguera por excelencia.
El monumento, que pesa dos toneladas y mide 3,5 metros, fue instalado sobre un pedestal de 1,70 metro. El Monumento al Tango costó $ 350.000 y fue donado a la Ciudad por el Comité, la unión de 17 instituciones de la música y la cultura. La idea surgió del periodista especializado Rubén Reale.Para elegir el diseño de la escultura se convocó a un concurso, que tuvo como jurados al arquitecto Clorindo Testa, la ministra Fajre y el fundador del Museo de la Ciudad, José María Peña, entre otros. Los ganadores fue ron la escultora Estela Trebino y su hijo, Alejandro Coria. La obra se llama "Virulazo", y fue premiada con $ 25.000.

CAMBALACHE POR JULIO SOSA

EL TANGO SE TRASLADA DEL SALÓN DE BAILE A LA SALA DE TERAPIA

El tango se ha trasladado de los salones de baile a las salas de terapia de enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson en los últimos años, mientras proliferan los estudios científicos que demuestran que el "dos por cuatro" beneficia la salud.
Más allá del sentimiento de bienestar -según cuentan quienes frecuentan las milongas- que provoca bailar tango, está demostrado que mejora la capacidad aeróbica y la coordinación, por lo que puede ser muy útil como complemento terapéutico en algunas dolencias. Los últimos en utilizar la tradicional danza rioplatense son los enfermos de Parkinson, ya que según un estudio realizado por la Universidad de Washington (Estados Unidos), bailar tango con frecuencia mejora el equilibrio más que otro tipo de actividad física. La escuela de medicina de la Universidad de Washington realizó un experimento con 19 pacientes de Parkinson que se dividieron en dos grupos: uno realizó ejercicios de movimiento con sillas y el otro empleó ese tiempo en bailar tango, y se descubrió que, si bien ambos mejoraron, los segundos aumentaron más su equilibrio.
El médico argentino Roberto Peidro, uno de los pioneros en la investigación sobre las aplicaciones terapéuticas del tango, explicó en una entrevista con Efe que el "dos por cuatro" requiere prestar una atención especial a la coordinación, por lo que es "muy factible" que beneficie a los enfermos de Parkinson. Peidro, director del Centro de Vida de la argentina Fundación Favaloro, dirigió en 1999 el primer estudio sobre tango y salud con personas sedentarias y con dolencias cardiacas, en el que se concluyó que bailar una media hora diaria repercute directamente en el aumento de la capacidad aeróbica. Según explicó, esta es una característica que también tienen otras actividades físicas como caminar, pero el componente de coordinación que exige el tango aumenta sus beneficios, sobre todo en personas sedentarias. Peidro matizó que el tango "no es mejor que cualquier otra actividad física", pero sí que otros ejercicios que no potencian la coordinación y otros bailes menos tradicionales. "Si uno baila techno o música disco puede hacer cualquier movimiento, pero en el tango hay que estar pensando el paso que hay que dar", precisó. La clave es la mejora de la capacidad aeróbica, que según el facultativo puede repercutir incluso en el incremento de la actividad sexual y por tanto la calidad de vida, sobre todo en enfermos cardiacos.
Bailar tango también puede favorecer a enfermos de Alzheimer, que de hecho ya participan en "tangoterapia" en varios centros del país, precisamente por ser una actividad de coordinación y porque obliga al paciente a ejercitar su memoria para recordar los pasos. Pero el tango no sólo cura el cuerpo, sino que también es bueno para la mente. El psiquiatra Federico Trossero, autor del libro "Tangoterapia", complementa con talleres de tango los tratamientos de enfermedades que van desde la depresión hasta las fobias sociales e incluso la esquizofrenia. Observando la manera de bailar, de abrazar al otro y la actitud hacia la pareja, los profesionales obtienen datos que les ayudan a interpretar mejor la psique de sus pacientes, aseguró. Trossero apuntó que "el tango de por sí ya es terapéutico" y recordó que comenzó a investigar sobre su aplicación clínica cuando conocidos suyos que lo bailaban decían que se sentían mucho mejor después de ir a la milonga, donde incluso desaparecían persistentes dolores de cabeza. "Es increíble, se puede ver cómo la gente entra a las sesiones con una cara y sale con otra", dijo el facultativo.
La aplicación del tango en los tratamientos vive su auge precisamente después de la publicación del trabajo de la Fundación Favaloro, que ha interesado a profesionales de Canadá, Japón, Rusia o Finlandia. A la vista de estos estudios, el tango se ha convertido en una de las últimas incorporaciones a los complementos terapéuticos e incluso se ha convocado el primer Congreso Internacional de Tangoterapia, que se celebrará el próximo julio en la ciudad argentina de Rosario. Si bien el tango no es la panacea -"mejor bailar tango y caminar que hacer una cosa sola", advirtió Peidro-, con los datos en la mano no puede negarse que curarse al son de Carlos Gardel alegra el corazón y despierta la mente.